
El club Guabirá no será pasible de ningún tipo de sanción en el caso del doping positivo de uno de sus jugadores y que se reveló esta semana. El Tribunal Superior de Disciplina Deportiva (TSDD) de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) emitió el pasado miércoles una suspensión provisional para el jugador que dio positivo en la prueba, lo que le impide jugar y además protege al club de posibles observaciones y que podrían derivar en castigos para la institución. Por otra parte, fuentes que merecen fe señalaron que se trata de un caso que se reportó en los últimos meses y que corresponde al torneo Apertura de la División Profesional. Asimismo, se informó que se conocía del caso y el jugador no disputó ningún otro partido. En días pasados, tanto la dirigencia del club como el técnico del cuadro Azucarero, Víctor Hugo Andrada, negaron que hayan sido informados sobre esta situación, por lo que el estratega tenía a disposición a todos sus jugadores hasta el partido contra Real Santa Cruz que el fue el último que disputó el cuadro montereño, el pasado 15 de marzo. Por lo expuesto, el futbolista, de quien se mantiene el nombre en reserva, es el único que podría ser sancionado con una suspensión. Las sanciones en este caso se extienden por un periodo de seis meses a dos años.
La sustancia ilícita Asimismo, se ratificó que el caso dio positivo por consumo de cocaína. De acuerdo a las primeras versiones que se conocen del hecho, el jugador se habría presentado a una reunión con la comisión de médicos de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), en la que intentó rechazar las observaciones que se hicieron por el resultado que dio. Sin embargo, luego de recibir una explicación de cómo se debería proceder en el caso, de manera extraoficial se conoce que habría rechazado que se abra la prueba B y que se contrasten los resultados que se dieron en la primera. Entre las justificaciones que habría puesto el futbolistas está que el resultado positivo se dio por masticar coca (pijcheo); sin embargo, también se conoce que el resultado no coincide con ese sustento por la alta concentración de la sustancia en la prueba. Bolivia volvió a registrar un caso positivo de doping después de dos años. El último caso que se reportó fue en 2017, cuando se dio a conocer que las pruebas de control no tenían un laboratorio de destino y se procedió a la regularización. En ese periodo, el presidente de la ex-Liga era Carlos Ribera, quien realizó un contrato con Cubadeportes, un laboratorio en La Habana donde hallaron los costos más bajos para los controles antidopaje.